fbpx

5 mitos sobre los profesores de yoga

El yoga es una disciplina que aporta muchos beneficios y por esa razón un gran número de personas acuden a clases para tener una mejor calidad de vida.

El profesor de yoga es la persona que enseña, guía, orienta y muy especialmente que comparte su experiencia como practicante de yoga.

Cuando somos alumnos de yoga, solemos ser selectivos a la hora de elegir al profesor. Deseamos que esa persona nos transmita confianza y seguridad y también que sintamos cierta conexión a nivel energético y espiritual. Y debido a esa conexión, los alumnos tienden a ver a los profesores como un ejemplo a seguir, llegando incluso a idealizarlo.

En este artículo voy a contarte 5 mitos comunes sobre los profesores de yoga 🕉.

1. Los profesores de yoga nunca se enfadan.

Muchos creen que los profesores de yoga no se alteran, que son seres fríos y distantes y que nunca se enojan. Eso es una mera falacia.

Los maestros de yoga son seres humanos como todos los demás con sus emociones, sus días difíciles, sus contrariedades y sus flaquezas.

Sí es cierto que la práctica y el estudio del yoga les proporciona unas herramientas de gran ayuda para afrontar las vicisitudes de la vida.

2. Los profesores de yoga son vegetarianos.

Ser profesor de yoga no implica ser vegano o vegetariano. Aunque si es cierto, que muchos profesores de yoga tras muchos años de práctica suelen modificar sus hábitos alimenticios en pro de un mayor autocuidado.

5 falsas creencias sobre los profesores de yoga

3. Los profesores de yoga son jóvenes y atléticos.

No todos. Aunque las redes sociales quieran mostrar lo contrario; muchas chicas realizando posturas imposibles con poca ropa y cuerpos delgados y atléticos.

Son muchos lo que se acercan al yoga y ni son delgados ni tienen cuerpos fuertes de gimnasio. Afortunadamente muchos de ellos se enamoran del yoga y al cabo de unos años se forman como profesores y terminan dedicándose a ello.

4. Los profesores de yoga practican todos los días.

Ojalá fuera así. Vivir del yoga requiere mucha energía, dedicación y dotes de creatividad. Y en muchas ocasiones, surgen contratiempos de la vida que te impiden mantener una práctica constante. Puede ser una enfermedad, un accidente, una responsabilidad familiar o falta de tiempo por exceso de trabajo.

Lo importante de todo esto es saber mantener encendida la llama de la vela y adaptar la práctica a las circunstancias y momentos vitales. Ella seguirá ahí, pero de otra manera, ya sea con breves pranayamas o sentadas de meditación, prácticas físicas breves de 15 minutos o bien practicando los yamas y niyamas fuera de tu esterilla.

5. Los profesores de yoga saben hacer todas las posturas.

El objetivo del yoga no es la realización de posturas complicadas. Para eso están los acróbatas de circo.

Decían los Yoga Sutras que el yoga es el cese de las fluctuaciones de la mente. Por esta razón, la realización de posturas muy avanzadas no es el parámetro para medir la valía de un profesor.

Algunas de las cualidades que debe tener un profesor de yoga deben ser la capacidad de escucha y empatía, la práctica, el estudio y la investigación, el respecto hacia los alumnos y la humildad.

Recuerda siempre, los profesores de yoga son personas de carne y hueso como el resto de los mortales, con sus virtudes y sus defectos. Son practicantes de yoga que desean compartir todo lo bueno que les aporta esta disciplina ancestral.

Cuéntame, ¿qué otros tópicos has oído acerca de los profesores de yoga? Te leo en comentarios.

Si deseas practicar Yoga Online, hazlo con las clases gratuitas de mi Canal de Youtube.

También puede interesarte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba