fbpx

La respiración torácica o costal

La respiración torácica o costal es aquella que se produce en la caja torácica y que se manifiesta en el movimiento de las costillas, permaneciendo pasivos el abdomen y el diafragma.

 

También llamada respiración media o intercostal, es recomendable aprenderla y practicarla como paso previo a la respiración completa, de modo que se vaya tomando conciencia de cada respiración (abdominal, torácica y clavicular).

 

Si deseas aprender sobre esta respiración, te animo a que sigas leyendo.

 

 

Técnica de la respiración torácica

 

La respiración media se puede practicar tumbado bocarriba en un soporte firme y en la postura de savasana o sentado en una silla, en siddhasana o en virasana.

 

Para una mayor conciencia de esta respiración, coloca las palmas de las manos sobre tus costados, bajo las axilas, con los dedos hacia delante.

 

Inspira abriendo la caja torácica, separando las costillas y notando como las manos se desplazan lateralmente. El abdomen debe estar levemente contraído con el fin de impedir la respiración con el diafragma.

 

Al espirar siente como el tórax se repliega, las costillas se unen y las manos se acercan entre sí.

 

 

En esta respiración se siente una mayor resistencia a la entrada del aire a diferencia de la respiración abdominal, que hace penetrar un gran volumen de aire con un esfuerzo mínimo.

 

Practica durante unas 20 respiraciones, evitando esfuerzos.

 

Observa durante todo el proceso respiratorio la acción de los músculos intercostales. Vigila que el diafragma y el abdomen permanecen pasivos.

 

 

Beneficios de la respiración costal

 

Esta respiración aporta un 20% de la capacidad respiratoria, mejorando la circulación sanguínea.

 

Además, fomenta la sensibilidad, la afectividad, la relación con el entorno y la confianza en uno mismo.

 

Toda persona cuya respiración torácica sea pasiva será un ser sin capacidad de expresión y sumido en su ego.

 

 

Precauciones

 

La respiración torácica no es adecuada para realizarla habitualmente de forma aislada, pues requiere cierto esfuerzo y no aporta una ventilación pulmonar óptima.

 

Además, si se realiza un tiempo muy prolongado, puede bloquear la cintura abdominal y tensionar de manera excesiva el plexo solar.

 

 Si te gustó este artículo, estos otros te interesarán:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Newsletter

Únete a Siempre Yoga y recibe artículos, novedades y noticias sobre yoga.