fbpx

Los Nadis

El prana (la energía vital) que circula por nuestro organismo cuando realizamos pranayamas, pasa por diferentes canales denominados nadis.

 

En muchos textos de la filosofía del yoga son considerados un tema complejo, pues comparten aspectos contradictorios sobre ellos.

 

En este artículo, aporto algunas ideas sobre los “polémicos” nadis.

 

Te invito a que sigas leyendo.

 

 

Qué son los nadis

 

La palabra Nadi significa en sánscrito “canal o conducto”. Por ello, los nadis serían los canales sutiles por los que circula el prana, la energía que vitaliza todo el cuerpo y activa diferentes partes del cerebro.

 

Los nadis de los yoguis se asimilan a los nervios que forman una tela de araña y los chakras a las diferentes redes formadas por esos nervios.

 

 

Principales nadis

 

Según diferentes fuentes, en el cuerpo existen 72.000 nadis. Todos ellos tienen su origen en el Kanda o bulbo situado entre los chakras muladhara, svadhisthana y manipura.

 

De todos ellos, diez son los más importantes, y de estos, tres son los esenciales, pues controlan a todos los demás.

 

Estos tres están ubicados en la columna vertebral y se denominan:

 

Ida, Pingala y Sushumna.

 

Ida sale de la fosa nasal izquierda y termina en la base de la espina dorsal, en el lado derecho del perineo. Transporta prana lunar y ascendente y es el canal de la fuerza psíquica o mental. Controla los procesos mentales, intelectuales, analíticos.

 

Pingala sale de la fosa nasal derecha y finaliza en la base de la columna, en el lado izquierdo del perineo. Transporta el prâna solar y descendente y es el canal de la fuerza física, de la energía vital. Controla los procesos vitales y fisiológicos.

 

Sushumna es el nadi central situado en el interior de la espina dorsal. Parte del coxis y termina en la cavidad cervical. Él permite la relación de los chakras entre sí.

 

Sushumna es neutro, es el eje de la vida y de la sensibilidad. Corresponde a la energía espiritual y todos los chakras de la columna están conectados a él.

 

Ida y pingala rodean a Sushumna y representan la contrapartida sutil de los ganglios del sistema nervioso simpático.

 

Así, estas energías penetran a oleadas en el ser humano alimentando los chakras de la cabeza, desplazándose luego por los canales sutiles de arriba abajo, alimentando a su vez a los chakras situados en la columna.

 

De ese modo, la energía toma las dos vías laterales de ida y pingala. Ida transporta un prana negativo hacia la izquierda y pingala un prana positivo hacia la derecha.

 

Ida y pingala no se comunican entre sí, pero cuando se neutralizan en el chakra muladhara, la energía al no poder circular por las vías laterales, toma la vía de sushumna (la línea recta de la columna).

 

Los conductos nasales normalmente no funcionan de manera simultánea. Funcionan cada uno de ellos de manera alterna, durante un tiempo aproximado de hora y media.

 

Cuando se cambia de un nadi a otro, hay momentos en los que fluyen los dos a la vez, (se da un equilibrio entre ellos) y en esos instantes se activa sushumna, el nadi central espiritual. Eso permite que la energía activada (kundalini) fluya hacia los centros superiores.

 

 

Los nadis según la filosofía del yoga

La anatomía yóguica es, dinámica y subjetiva. Pues en muchas ocasiones, describe procesos dinámicos fisiológicos y psicológicos, más que estructuras anatómicas y se basa en la observación de procesos que se producen en el interior del organismo vivo y despierto.

 

Por esta razón, no puede darse tanto a los nadis como a los chakras un significado anatómico exacto, pero si se puede concluir que los nadis irradian todo el cuerpo.

 

Algunos textos parecen indicar que los nadis son nervios, pero otros indican claramente que no lo son, por lo que hay discordancia entre los tratados.

 

En un apéndice a la traducción de Hime de Thirteen Upanishads, el Dr. George C. D. Hass comenta:

 

“Estos tratados consideran los nadis como canales de circulación de energía vitales, especializadas de diferentes maneras, en el vehículo sutil o etéreo que existe como contrapartida del cuerpo denso en esta estructura compuesta que es un organismo humano”.

 

Los yoguis más expertos, a lo largo de su práctica desarrollan un gran poder de percepción interna y perciben el trayecto de la circulación de energía en su organismo a lo largo de los nadis. Toda la fisiología sutil de los nadis, se basa en esa observación interior y a partir de ella los han representado gráficamente.

 

El origen de Ida y Pingala en las ventanillas nasales nos muestra su papel especial en la práctica del pranayama, puesto que controlan los principales orificios de entrada del prana en el cuerpo humano.

 

¿Sabías todo esto acerca de los nadis? Cuéntame en comentarios.

 

 

Si deseas conocer más sobre el yoga y los nadis, ven a probar una de mis clases de yoga en Sevilla. Me puedes contactar aquí.

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Newsletter

Únete a Siempre Yoga y recibe artículos, novedades y noticias sobre yoga.

Newsletter

Únete a Siempre Yoga y recibe un video de una práctica de yoga para comenzar el día.

You have Successfully Subscribed!