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¿Qué son las asanas?

Las asanas son el aspecto del Hatha Yoga que más se ha difundido en Occidente y su evolución ha sido enorme en los últimos siglos.

El propósito principal de la práctica de asanas es preparar el cuerpo físico para permitir que el prana fluya más plenamente y en equilibrio a través de los canales sutiles de nuestro ser (los nadis).

En el artículo de hoy te cuento en detalle qué son las asanas y qué las definen como tal.

Definición de asana

Las asanas son el nombre en sánscrito de las posturas de yoga. Seguro que te suenan las posturas bhujangasana, vrksasana, savasana, etc. Todas ellas incluyen la palabra “asana”.

Las posturas de yoga son un medio para potenciar la integración del cuerpo y de la mente. Durante su ejecución establecemos un diálogo silencioso entre el cuerpo y la mente que nos permite explorar y comprender cómo funciona y qué estímulos necesita para equilibrarse y armonizarse.

En la realización de las asanas es esencial la atención y la observación, eso es lo que diferencia al yoga de algunos tipos de gimnasia.

Cada asana debe ejecutarse con calma, cuidado y cariño, sin forzar el cuerpo. Estando presentes y abiertos a lo que surja, como meros observadores de nosotros mismos. Con disciplina y regularidad conseguiremos que la práctica de posturas se transforme en una meditación en la que se unen el cuerpo, la mente y la respiración. 

Cualidades de la práctica de asanas

Estas son las siete cualidades fundamentales para hacer la práctica de asanas más accesible, profunda y transformadora:

 1. Sthira sukham asanam

Uno de los elementos más importantes de la práctica de asanas es la idea de que se trata de una práctica personal no comparativa ni competitiva, siendo esto último fundamental para la transformación personal.

Según los Yoga Sutras de Patanjali asana es “sthira Sukham asanam”, que podría definirse como “toda postura debe ser firme y cómoda”.

Por ello, debe haber atención sin tensión y relajación sin embotamiento ni pesadez.

Sthira en sánscrito significa estabilidad o fuerza. Proviene de la raíz Stha que significa “estar de pie” o “estar firme”. Sthira también hace referencia a los conceptos de compromiso, resolución y tono muscular.

Sukham en sánscrito significa “buen espacio”. Otros conceptos relacionados con sukham son: suavidad, relajación, disfrute y alegría.

En el primer texto verificado de la práctica del hatha, el hatha yoga Pradipika (mediados del siglo XIV), se afirma que el yogui debe tener “entusiasmo, perserverancia, discernimiento, fe inquebrantable y coraje” para que el yoga sea fructífero y conseguir la firmeza del cuerpo y de la mente.

La práctica de posturas no consiste en permanecer estáticos sino en realizar los movimientos y ajustes necesarios para hacer de las asanas un asiento cómodo y de disfrute que proporcione equilibrio mental y cree un cuerpo fuerte y flexible.

Todo ello se consigue con la práctica continuada y la repetición. SI quieres comenzar con algo sencillo te recomiendo que lo hagas con el saludo al sol (incluye dos vídeos).

Beneficios de las asanas

2. Tapas, abhyasa y vairagya

Según los Yoga Sutras, para dar lo mejor de uno mismo cada día, en cada asana y en cada respiración se requiere autodisciplina (tapas).  La práctica nos permite explorar los límites de nuestras posibilidades y descubrir lo que sucede en el momento presente.

Si nos comprometemos totalmente y mantenemos una práctica continuada y perseverante (abhyasa), profundizaremos en la experiencia y la reflexión y nos permitiremos sentir de forma permanente “el contentamiento” (santosa).

Según el Maestro de yoga Joel Kramer, cuando realizamos una asana, llegamos a un punto en el que sentimos lo que él denomina “el  límite primordial”. Al seguir avanzando llegamos a otro límite en el que el cuerpo y la mente manifiesta dolor, malestar o bloquea una mayor amplitud de movimiento.

Si perseveramos exploraremos el límite encontrando un lugar en el que ensayar con calma y paciencia pequeños movimientos para permitir con cada respiración que los límites se amplíen, se cree más espacio y alcancemos una mayor comodidad.

Si sobrepasamos el límite de nuestra capacidad, nos faltará el espacio y el tiempo para que se genere una comodidad y es probable que nos lesionemos o que nos cansemos en exceso.

La tercera cualidad que Patanjali considera imprescindible es vairagya, desapego. Con el desapego nos permitimos practicar con la sensación de que todo es posible, al mismo tiempo que nos identificamos más con nuestro propósito más profundo, que con alcanzar alguna meta determinada.

Así abhyasa y vairagya son elementos interrelacionados que nos permiten explorar las asanas con una actitud equilibrada, además de asegurarnos que nos hemos liberado de las expectativas por los resultados.

Pues uno de los principios más básicos del yoga es que no se trata tanto de la meta, sino del camino.

3. La respiración

El tono, la calidad y el ritmo de la respiración está directamente relacionada con las sensaciones del cuerpo y la mente.

Ella nos sugiere qué aspectos debemos observar y cuál es la mejor forma de actuar para el equilibrio energético de la ejecución de las asanas.

De ese modo, podemos dirigir deliberadamente la respiración hacia los puntos de tensión y observar cómo se transforman las sensaciones corporales, emocionales y la conciencia.

Cuando sintamos que la respiración es forzada, debemos aflojar el esfuerzo, pues es señal de que nos alejamos de la firmeza y la comodidad.

La respiración debe ser siempre la guía del movimiento y la estabilidad de las asanas. Porque, como digo siempre a mis alumnos: “el movimiento debe seguir a la respiración”. 

Alineación asana

 

4. La alineación en las asanas

La anatomía funcional y la biomecánica de cada asana nos proporcionan los principios de alineación fundamentales para saber la formar de colocar el cuerpo en cada una de las posturas.

Cuando aplicamos esos principios de alineación, es más sencillo encontrar la estabilidad y la comodidad y al mismo tiempo que afianzamos aún más los beneficios de las posturas.

Sin embargo, si no se tienen en cuenta los principios básicos de alineamiento, los beneficios de las asanas pueden perderse casi por completo e incluso incrementarse el riesgo de lesiones.

Por eso es importante tener una idea clara de a dónde vamos antes de realizar una asana y adaptar los principios básicos de alineamiento a las capacidades de cada uno, con el uso de apoyos. 

5. La energía en las posturas de yoga

En primer lugar es importante establecer los cimientos de cada una de las asanas.  Desde esas bases que creamos por medio de las acciones de enraizamiento y alineación es más fácil crear otras acciones energéticas, que nos ayuden a perfeccionar el conjunto de la asana.

El concepto de “acciones energéticas” se desarrolla a partir de la idea de las corrientes de energía para aumentar el enraizamiento y ayudar a crear apertura.

A continuación, desde estos cimientos se pasa a la extensión, la flexión, la torsión, la flexión lateral, la contracción y la expansión, acompañándose de las instrucciones de un buen profesor.

 

6. Las transiciones de las asanas

La forma en que realizamos una asana determina cómo la experimentamos y cómo podemos perfeccionarla, lo que a su vez ejerce una influencia en la experiencia de cómo salir de ella con firmeza y comodidad.

Al hacer la transición hacia una asana, es importante establecer la alineación y los ajustes apropiados junto con las acciones energéticas que mejoren esos cimientos y faciliten un movimiento de transición firme, seguro y cómodo.

Una vez en la asana, empleamos la respiración y las acciones energéticas para perfeccionar y profundizar la expresión de la postura.

Luego aplicamos acciones energéticas específicas para hacer la transición desde ella de una manera más sencilla y accesible.

 

7. Vinyasa Krama

Vinyasa krama es un concepto que procede de los términos vinyasa “colocar de una manera especial” y krama “etapa” que se refiere a la secuenciación eficaz de las acciones.  Es la sabiduría de la progresión gradual, de explorar y evolucionar conscientemente, pasando con firmeza y sencillez de donde estamos a donde queremos llegar.

De este modo, la clave para dar más relevancia y orden a nuestra práctica de asanas es realizarla con una progresión que nos permita avanzar más firme y cómodamente.

Para esto hemos de diseñar secuencias o prácticas específicas de asanas que nos permitan ir de las posturas más sencillas a las más complejas de tal modo que resulten accesibles y seguras.

Se comenzará por un calentamiento del cuerpo y unas asanas preparatorias centradas en las partes en las que se va a profundizar.

Las asanas anticipatorias abren y estabilizan los músculos y articulaciones que intervienen en las asanas más complejas, ayudando a despertar la sensibilidad del cuerpo.

Tras la ejecución de las asanas más complejas tendremos unas asanas compensatorias y un cierre con savanasana que nos permitirá integrar los efectos de la práctica. 

Recomendaciones para las asanas

 

Tipos de asanas

Existen una gran variedad de asanas y diferentes clasificaciones, pero las más comunes suelen ser las que se organizan según la dirección del movimiento del cuerpo. Son las siguientes:

-Asanas de flexión

-Asanas de extensión

-Asanas de lateralización

-Asanas de equilibrio

-Asanas de torsión

-Asanas de inversión

-Asanas de descanso.

Otra posible clasificación sería en función de sus efectos:

-Posturas vitalizantes o energetizantes

-Posturas tranquilizantes o relajantes

-Posturas equlibrantes o armonizantes

Beneficios de las asanas

Las asanas repercuten de manera beneficiosa en todas las estructuras del organismo. Estos son algunos de sus efectos:

-Los músculos, tendones y ligamentos son ejercitados de tal manera que recuperan su flexibilidad natural, su fortaleza y tono ideal. Las articulaciones también se fortalecen y recuperan toda su movilidad. La columna vertebral adquiere gran elasticidad y se corrigen sus deformaciones. Mejora toda la postura corporal.

-Los sistemas circulatorio, nervioso, digestivo, endocrino y excretor son tonificados, recuperando su funcionamiento óptimo.

-La circulación energética se activa y mejora. Se equilibra la actividad de los nadis y se acentúa la actividad de los chakras.

-El equilibrio energético que aportan las asanas genera un estado emocional positivo y vital. La mente se estabiliza y se calma, se potencian todas sus funciones y se equilibra con el cuerpo.

Recuerda que la ejecución de una asana es un proceso de investigación consciente del cuerpo, la mente y la respiración que requiere paciencia, desapego y perseverancia.

¡Te deseo una práctica espléndida!

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2 comentarios en “¿Qué son las asanas?”

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