Yoga para la Ansiedad

¿Padeces ansiedad? ¿Sientes palpitaciones o presión en el pecho? Entonces este artículo es para ti. Si lidias a diario con la ansiedad y no sabes cómo gestionarla, te invito a que sigas leyendo. El yoga puede ayudarte.

 

 

¿Qué es la ansiedad?

 

La ansiedad es un mecanismo defensivo que permite estar alerta ante situaciones de amenaza o peligro.

 

Es un sistema de defensa natural que cumple la función adaptativa de ayudarnos a reaccionar ante una situación peligrosa, pero que si dicho sistema se dispara, nos puede perjudicar.

 

Podemos diferenciar dos tipos de ansiedad.

 

La primera de ellas sería una ansiedad sana, de corta duración e intensidad y que no provoca desajustes.

 

Por el contrario, la ansiedad patológica posee una larga duración e intensidad y nos perjudica en nuestra vida cotidiana.

 

Las personas que padecen ansiedad de manera frecuente libran una batalla dura. Sienten angustia, nervios, inquietud, estrés, etc. Se sienten indefensos y vulnerables. Además, viven bajo una amenaza interna constante.

 

Algunas personas lo comparan con un monstruo interior. Un monstruo que vive gracias a la adrenalina. Por ello, es probable que todo aquel que sufra ansiedad necesite mucho apoyo e incluso a veces, apoyo terapéutico.

 

Llevar una vida centrada y calmada puede ser una quimera para una persona con ansiedad, pues este trastorno, que parece una simple incomodidad, altera mucho el día a día de la persona.

 

 

 Síntomas de la ansiedad

 

La ansiedad puede manifestarse de diferentes maneras:

 

Síntomas físicos: presión en el pecho, respiración agitada y superficial, palpitaciones, sudoración, tensión muscular, vómitos, mareos y agotamiento.

 

Síntomas mentales: Inquietud, miedo, impotencia, impulsividad, irritabilidad, problemas de concentración y problemas de sueño.

 

Síntomas subjetivos: deseo de huir y sensación de peligro permanente.

 

Casi todas las personas que sufren ansiedad suelen tener algún tipo de dolor físico; nudo en la garganta, dolor de espalda, dolor en el pecho, nudo en la boca del estómago.

 

 

Cómo te ayuda el yoga para la ansiedad: beneficios.

 

Una breve secuencia de yoga de pocos minutos te puede ayudar a:

 

Reducir la tensión muscular. Las personas con ansiedad suelen tener muchos dolores pues su sistema simpático suele estar muy activado. Viven en un continuo estado de alerta.

 

Ganar confianza y seguridad en ti mismo. La ansiedad genera mucho desconcierto e inestabilidad, lo que afecta considerablemente a la autoestima y a la autoconfianza.

 

Conseguir mayor conciencia corporal. Cuando se conecta con el cuerpo, se conecta con el sentir.

 

Mejorar la respiración. La gestión de la respiración es fundamental en situaciones de estrés. Esa mejora de la respiración conlleva un progreso en la gestión de las emociones.

 

Liberar endorfinas. Al mover el cuerpo de manera consciente entrarás en contacto con tus emociones, pensamientos y experiencias grabadas en tu cuerpo.

 

Unir cuerpo y mente. Con ello lograremos detectar con más precisión aquello que nos ocurre en el día a día. Trasladaremos los beneficios del yoga a la vida diaria.

 

Conseguirás energía y paz al mismo tiempo. Gracias a una gran variedad de asanas conseguirás abrir el pecho y expandir el toráx. Todo ello te ayudará a recuperarte de estados ansiógenos.

 

Alcanzarás paz y bienestar. Un recurso al que siempre podrás acudir.

 

 

Práctica de yoga para la ansiedad

 

Las prácticas de yoga para la ansiedad deben ser pausadas (mantenerse al menos 6 respiraciones). En ellas se debe acompasar el movimiento a la respiración para una mayor presencia y conciencia corporal. Deben mantenerse al menos 6 respiraciones, para una mayor interiorización.

 

Un gran conjunto de asanas son beneficiosas para la ansiedad. Todas aquellas que impliquen un trabajo físico y respiratorio del tórax serán beneficiosas para la ansiedad.

 

Las extensiones ayudan a liberar tensiones en la zona del pecho, las lateralizaciones y las torsiones abren los costados y las flexiones ayudan a la interiorización.

 

Se debe incidir en los ejercicios respiratorios. Sobre todo centrarse en alargar la espiración, pues ello lleva a la mente y el cuerpo a soltar el estrés y las tensiones.

 

Las personas con ansiedad suelen tener la respiración muy alta y el abdomen contraído. Por esa razón, es conveniente llevar la atención a la respiración pectoral e incidir en relajar el abdomen, con la intención de llevar allí la respiración.

 

Se recomienda hacer la relajación de al menos 5 minutos para que se pueden integrar los efectos de las asanas y al menos 5 minutos de meditación tras el ejercicio respiratorio.

 

 

Aquí tienes una playlist para ti…

 

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2 Comentarios
  1. Manuela Fernanadez

    Muchisimas gracias por tan maravilloso post! Y por tus clases. Llevo muchos años padeciendo ansiedad y tratando de controlarla. He mejorado en los ultimos meses mucho y aprendido con la práctica! Eres la mejor!

    Responder
    • Siempre Yoga

      Muchas gracias Manuela. Qué buena noticia saber que tu ansiedad ha disminuido con la práctica. Un abrazo.

      Responder

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